Hasta un 30% del calor que se acumula en una vivienda entra a través de las ventanas. Pero aquí viene lo que casi nadie te cuenta: el vidrio no suele ser el peor culpable. En la mayoría de casas de Getafe que visitamos, el punto por donde de verdad se cuela el calor es el cajón de la persiana, un agujero en la fachada que casi nadie mira y que en muchos edificios está prácticamente hueco.

En este artículo te explico, sin tecnicismos innecesarios, por dónde entra realmente el calor en tu casa y qué se puede hacer con cada punto, ordenado de mayor a menor impacto. Soy parte del equipo de Aluminios Bean, en la calle Impresores de Getafe. Llevamos más de 20 años cambiando ventanas por esta zona y, créeme, hemos abierto muchos cajones de persiana que daban miedo.

Por qué en Getafe esto importa más que en otros sitios

El clima de la zona sur de Madrid tiene una particularidad que lo hace especialmente exigente: la amplitud térmica. No es solo que en agosto pasemos de los 38 grados; es que en enero podemos bajar de cero. Tu envolvente —ventanas incluidas— tiene que aguantar los dos extremos, y eso no lo resuelve cualquier solución.

Además, buena parte del parque de viviendas de Getafe se construyó entre los años 60 y 90. Son edificios con estructura sólida, pero levantados antes de que existiera cualquier exigencia seria de eficiencia energética. Ventanas de aluminio sin rotura de puente térmico, vidrio simple o doble muy básico y, sobre todo, cajones de persiana que son literalmente una caja de aire conectada con la calle.

Si vives en un piso de esa época y notas que el aire acondicionado no da abasto por mucho que lo pongas al 22, no es que tu aparato sea malo. Es que estás refrigerando la calle.

Por dónde entra el calor: los 4 puntos, ordenados por impacto

Vamos a desmontar la ventana entera. Estos son los cuatro puntos por donde entra el calor, y los pongo en el orden en que de verdad los encontramos en las casas de Getafe, no en el orden en que suelen contarlo las webs de fabricantes.

1. El cajón de la persiana (el gran olvidado)

Este es el punto número uno y el que más se ignora. Un cajón de persiana tradicional es una caja hueca empotrada en el muro, abierta por dentro para que quepa la persiana enrollada, y comunicada con el exterior por la ranura por donde baja la lama. En muchos edificios antiguos de Getafe, ese cajón no tiene absolutamente ningún aislamiento.

¿Qué significa eso en la práctica? Que tienes un boquete de aire conectado con la calle justo encima de la ventana. En agosto entra calor a raudales, en enero entra el frío, y todo el año entra ruido y polvo. Puedes gastarte una fortuna en la mejor ventana del mercado, que si dejas el cajón viejo estás poniendo una puerta blindada en una casa sin tejado.

La solución es sustituirlo por un cajón de persiana con aislamiento térmico reforzado. Nosotros trabajamos con sistemas como el cajón Rolaplus y los cajones de diseño Cortizo, que incorporan aislamiento en su interior y un cierre mucho más estanco en la zona de la lama. Es de las intervenciones con mejor relación coste-beneficio que existen y casi nadie la propone.

2. El vidrio

El vidrio ocupa en torno al 80% de la superficie de una ventana, así que evidentemente importa. Y aquí hay que entender un concepto: no es lo mismo aislar que controlar la radiación solar.

  • El doble acristalamiento con cámara aísla: frena la transmisión de temperatura por conducción. Es lo básico y es imprescindible.
  • El vidrio bajo emisivo lleva una capa metálica microscópica que refleja la radiación infrarroja. En invierno devuelve hacia dentro el calor de tu calefacción.
  • El vidrio de control solar filtra la radiación solar antes de que atraviese el cristal y se convierta en calor dentro de casa. Los tratamientos actuales llegan a bloquear en torno al 60-70% de la energía solar sin oscurecer apenas la estancia.

Para una vivienda en Getafe, mi recomendación práctica es sencilla: doble acristalamiento con bajo emisivo siempre, y control solar añadido si la ventana da al sur o al oeste. En orientación norte, el control solar es dinero mal gastado.

3. El marco y la rotura de puente térmico

El marco es aproximadamente el 20% restante de la ventana, pero es donde ocurre un fenómeno traicionero: el puente térmico. El aluminio conduce la temperatura de maravilla —por eso se usa en radiadores y en sartenes— así que un marco de aluminio macizo transporta el calor de fuera hacia dentro sin despeinarse.

La rotura de puente térmico (RPT) es un separador de poliamida colocado entre la parte exterior y la interior del perfil, que corta esa transmisión. La diferencia entre un perfil sin RPT y uno con RPT de 34 mm, como el de nuestra serie Energy70, es perfectamente perceptible con la mano un día de agosto: el perfil sin RPT quema, el otro no.

Si te vas a decidir por PVC, ese material aísla de serie por su propia naturaleza, así que no necesita RPT. Es una de las razones por las que los sistemas de PVC como los Kommerling AD 70, AD 76 y MD 76 dan tan buenos números térmicos.

4. El sellado y la instalación

Y llegamos al punto que más rabia me da, porque es el que arruina ventanas excelentes: una ventana buena mal instalada rinde peor que una ventana mediocre bien instalada.

El encuentro entre el marco y el muro tiene que quedar sellado correctamente, con espuma y sellante adecuados y respetando el plano de estanqueidad. Si ese sellado se hace con prisa, con material de mala calidad o simplemente se tapa con silicona por fuera para que quede bonito, tienes infiltraciones de aire por todo el perímetro. Y ahí ya da igual el vidrio que hayas pagado.

La anécdota del quinto sin aire acondicionado

Te cuento un caso de hace dos veranos que me marcó, porque es de esas veces en que la solución no era la que el cliente pensaba.

Nos llamó una señora de un quinto piso en el centro de Getafe, ya mayor, bastante agobiada. Nos dijo que había cambiado las ventanas hacía solo tres años, que le habían costado un dineral, y que su casa seguía siendo un horno en agosto. Estaba convencida de que la habían engañado con las ventanas y venía dispuesta a cambiarlas otra vez.

Fuimos a verlo. Y las ventanas eran correctas: aluminio con rotura de puente térmico, doble acristalamiento, bien instaladas. No había nada que reprocharles. Le dije que no le iba a cambiar unas ventanas que estaban bien, porque sería tirar su dinero.

Entonces subí la persiana del salón y metí la mano por la ranura del cajón. Notabas el aire caliente de la calle entrando como por una ventanilla de coche abierta. El instalador anterior había cambiado las ventanas y había dejado los cajones originales del edificio, de los años setenta, huecos por dentro. Ni los había tocado.

Le cambiamos los cuatro cajones de la fachada sur por unos aislados. Le costó una fracción de lo que se había gastado en las ventanas. Ese verano nos llamó para decirnos que por primera vez podía estar en el salón por la tarde sin el aire puesto a tope.

La moraleja, y esto va con toda la buena intención hacia el sector: cambiar ventanas sin tocar el cajón de la persiana es hacer medio trabajo. Se hace muchísimo porque abarata el presupuesto y hace que la oferta parezca más competitiva. Pero el cliente acaba pagando dos veces.

Soluciones ordenadas por presupuesto

No todo el mundo puede o necesita hacer una reforma completa. Te lo ordeno de menos a más inversión, con lo que puedes esperar de cada opción:

Presupuesto bajo: mejoras sin obra

  • Toldos o lamas exteriores. Detener el sol antes de que llegue al cristal es siempre más eficaz que hacerlo después. Un toldo bien puesto en una ventana al oeste hace maravillas.
  • Bajar la persiana en las horas de sol directo. Gratis y sorprendentemente efectivo. En Getafe, con las persianas del sur bajadas de 13 a 18 h, notas varios grados de diferencia.
  • Láminas de control solar adhesivas. Se aplican sobre el vidrio existente. Menos eficaces y menos duraderas que un vidrio de control solar de fábrica, pero son una solución de compromiso razonable si no vas a cambiar la ventana.

Presupuesto medio: la intervención más rentable

  • Sustituir los cajones de persiana por unos aislados. Si tus ventanas son razonablemente modernas pero los cajones son los originales, esta es con diferencia la mejor inversión que puedes hacer. Coste contenido, impacto alto e inmediato.
  • Motorizar las persianas y programarlas. Suena a capricho, pero tiene lógica térmica: una persiana que baja automáticamente a las 13:00 aunque no estés en casa evita que la vivienda acumule calor toda la tarde. Lo explicamos en detalle en nuestra página de persianas motorizadas en Getafe.

Presupuesto alto: hacerlo bien de una vez

  • Cambio completo de ventana + cajón. Perfil con rotura de puente térmico o PVC, doble acristalamiento con bajo emisivo, control solar en las orientaciones que lo pidan, cajón aislado y sellado perimetral bien ejecutado. Es la solución definitiva y la que cambia de verdad cómo se vive la casa.

Un error muy común: obsesionarse con el material y olvidar el conjunto

Mucha gente llega al taller con la decisión ya tomada sobre el material —»quiero PVC» o «quiero aluminio»— y con eso cree que ya lo tiene resuelto. Y no es así.

Una ventana es un sistema donde todos los elementos tienen que funcionar juntos: perfil, vidrio, cajón, herrajes, juntas y sellado. El rendimiento final lo marca el eslabón más débil, no el más fuerte. De poco sirve un perfil excelente si el vidrio es básico, y de poco sirve el mejor vidrio del mercado si el cajón es un agujero.

Si quieres profundizar en las diferencias entre materiales, lo tienes explicado en nuestro artículo sobre las mejores ventanas para combatir el frío y el calor en Madrid. Este artículo que estás leyendo es el complemento: allí hablamos de con qué se hace la ventana, y aquí de por dónde se te escapa la temperatura.

Ventana con rotura de puente térmico y doble acristalamiento instalada en Getafe

Cuánto se ahorra realmente

Voy a ser prudente con las cifras, porque en este sector se prometen ahorros que luego no aparecen por ninguna parte.

Lo que sí podemos decir con honestidad es esto: en las viviendas de Getafe donde hemos hecho la intervención completa —ventana con RPT o PVC, vidrio adecuado a la orientación y cajón aislado— los clientes nos reportan una reducción notable en el uso del aire acondicionado en verano y de la calefacción en invierno. La sensación de confort mejora desde el primer día, y eso es lo que la gente valora incluso más que la factura.

La amortización depende de tu consumo actual, de la orientación de la vivienda y de cómo de mal estuviera lo anterior. En una casa con ventanas de los años 70 y cajones huecos, el salto es enorme. En una casa que ya tenía ventanas decentes, la mejora es real pero más modesta. Cualquiera que te dé un número exacto sin haber visto tu vivienda, se lo está inventando.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto calor entra por las ventanas en verano?

Hasta un 30% del calor que acumula una vivienda puede entrar a través de las ventanas, sumando la radiación solar que atraviesa el vidrio, la transmisión por el marco y las infiltraciones de aire. En viviendas con cajón de persiana sin aislar, ese porcentaje puede ser aún mayor.

¿Merece la pena el vidrio de control solar?

Sí, en ventanas orientadas al sur y al oeste, donde el sol incide de forma directa muchas horas. Los tratamientos actuales bloquean en torno al 60-70% de la energía solar sin oscurecer la estancia. En orientación norte no compensa, porque apenas hay radiación directa que filtrar.

¿Por qué mi casa sigue caliente si cambié las ventanas?

La causa más frecuente es que se cambió la ventana pero se dejó el cajón de persiana antiguo, que en muchos edificios es una caja hueca comunicada con el exterior. También puede deberse a un sellado perimetral deficiente en la instalación o a un vidrio inadecuado para la orientación.

¿Qué es un cajón de persiana aislado?

Es un cajón que incorpora aislamiento térmico en su interior y un cierre más estanco en la ranura de la lama, frente al cajón tradicional que es una caja hueca. Reduce de forma significativa la entrada de calor, frío y ruido. Sistemas como Rolaplus o los cajones de diseño Cortizo están diseñados con este fin.

¿Es mejor aluminio o PVC para el calor?

El PVC aísla mejor de forma natural, mientras que el aluminio necesita rotura de puente térmico para alcanzar prestaciones similares. Con una RPT amplia, el aluminio ofrece muy buenos resultados y permite perfiles más esbeltos y grandes superficies acristaladas. La elección depende del tamaño del hueco y la estética buscada.

¿Se pueden cambiar solo los cajones de persiana sin tocar las ventanas?

Sí, y en muchos casos es la intervención más rentable. Si tus ventanas están en buen estado pero los cajones son los originales del edificio, sustituir únicamente los cajones mejora mucho el confort con una inversión bastante menor.

En resumen

Hasta el 30% del calor entra por las ventanas, pero la culpa se reparte entre cuatro puntos: el cajón de la persiana (el más ignorado y muchas veces el peor), el vidrio, el marco y el sellado de la instalación. Atacar solo uno de ellos deja el trabajo a medias.

Si tu casa en Getafe se convierte en un horno cada agosto por mucho aire acondicionado que le eches, lo primero que deberías hacer es subir la persiana y meter la mano en el cajón. Si notas el aire de la calle, ya sabes por dónde empezar.

En Aluminios Bean venimos a tu casa, revisamos el conjunto completo —ventana, vidrio, cajón y sellado— y te decimos con honestidad qué merece la pena cambiar y qué no. Si tus ventanas están bien, te lo diremos, como se lo dijimos a la señora del quinto. La visita y el presupuesto son gratis.

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